En su canal oficial de WhatsApp la ONEI remarca que esta región centro sureña quedó detrás de La Habana, con una tasa de -33,6, y Matanzas, con -28,8, cuando evaluaron un indicador nacional de -25,6 por cada mil habitantes.
En entrevista realizada al especialista Immer Ramos Reyes, de la Oficina Nacional de Estadística e Información, del territorio sureño, explicó que el indicador lo ofrecen en números negativos, porque representan salidas del sistema.
El experto también puntualizó que la estadística mantiene comportamiento similares a lo largo de los últimos años y en 2025 la pérdida de personas por dicho concepto alcanza la cifra de poco más de nueve mil cuatrocientos.
Ramos Reyes, destacó que asimismo trascienden los movimientos poblacionales internos y el municipio cabecera continúa como el mayor receptor con desplazamientos desde las zonas rurales hacia las urbanas y desde la zona periférica hasta la ciudad. Entre las áreas de la campiña identificadas con mayores pérdidas poblacionales figuran Rodas, Aguada y Lajas hacia el norte de la provincia, además de zonas montañosas de Cumanayagua, significó.
La ONEI señala que el saldo migratorio es calculado a partir de la diferencia entre inmigrantes y emigrantes en relación con la población media de un área durante un período determinado y considera desplazamientos entre municipios, entre provincias o hacia el exterior.
El dato de la emigración debe comprenderse desde la integralidad de otros factores como baja natalidad y aumento de defunciones, los que suman a un proceso sostenido de decrecimiento demográfico en la región y así facilitan a los gobiernos tomar acertadas decisiones en las políticas públicas.